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Declaración de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristina
Jandira Feghali

Cómo se puede efectuar la reconciliación en un mundo aquejado por las confrontaciones violentas? Esta fue la pregunta que reunió a más de 300 comunicadores de 83 países, en el tercer Congreso Internacional ‘Comunicación: de la confrontación a la reconciliación’, realizado en Holanda del 4 al 7 de julio de 2001. 

Los participantes compartieron las historias de países y regiones que experimentan confrontaciones graves y que se encuentran comprometidas con la lucha por la reconciliación. Argentina, los Balcanes, Guatemala, Haití, India, Indonesia, Iraq, Korea, Oceanía, Pakistán, Palestina, Perú, Rwanda y Sudáfrica expresaron su dolor, alivio y esperanza. La recuperación de la memoria colectiva fue el tema compartido en esas experiencias personales. 

Lo que tienen en común, es que descubrir y reconocer la verdad son los primeros pasos del largo camino hacia la reconciliación. Por eso, es esencial restaurar la dignidad e integridad de aquellos cuyas vidas son afectadas por la confrontación y el conflicto, especialmente las mujeres, los niños, los indígenas y los pobres. 

Los participantes reconocieron la existencia de numerosas barreras en el viaje hacia la reconciliación. La pobreza, las formas institucionalizadas de discriminación y violencia, las culturas de impunidad y silencio, son todas barricadas en la ruta de la completa dignidad humana. 

Establecer la verdad, impulsar la justicia y restaurar la dignidad humana son elementos básicos para forjar la reconciliación. Como lo demostró Jesucristo, la voluntad de reconciliar es un acto incondicional de fe y amor. Es un llamado a respetar la diferencia, el diálogo genuino, el entendimiento mutuo y la acción profética. 

La comunicación responsable promueve la comprensión en y entre credos y culturas, sostiene las tradiciones locales de pacificación, explora usos creativos de las nuevas tecnologías y busca el diálogo entre ciencia y fe.

WACC llama a los comunicadores y personas de fe a proclamar la paz y ser protagonistas de la reconciliación.